10/05/06

CRUZADA CONTRA LOS ESPECTACULOS

Desde febrero, a partir de una denuncia de vecinos y de la Iglesia Ortodoxa Rusa por ruidos molestos, no puede ensayar más en el Lezama el grupo de candombe Las Lonjas de San Telmo. Tampoco se permite la realización de eventos de rock y dificultan la realización de las actividades culturales programadas por la Feria Artesanal del Parque Lezama. En la cruzada contra los espectáculos callejeros, buscan impedir hasta la actuación de payasos.

Todos los fines de semana, en el Parque Lezama, grupos de música y múltiples artistas callejeros, llaman la atención del público.

Sin embargo, en los últimos meses fiscales y policías empezaron a dificultar la realización de cualquier evento que genere ruido. Muchos vecinos empezaron a juntar firmas contra los “ruidos molestos” y a denunciar ante la policía y la fiscalía contravencional, a quienes se expresan con espectáculos en el parque.

Los integrantes del grupo de candombe Las Lonjas de San Telmo, a fines de febrero fueron a ensayar y tropezaron con un freno la policía de la Comisaría 14, aclarándoles que si volvían a tocar en el parque Lezama, les iban a secuestrar los tambores y demás instrumentos de percusión. La policía argumentó que la orden provenía de la Fiscalía Nº 9, a raíz de la denuncia de una vecina y de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Las Lonjas de San Telmo ensayan en el parque Lezama todos los domingos desde fines de los años ´90.

La Feria Artesanal del Parque Lezama, coordina también desde la década pasada diversos espectáculos. Organiza eventos con grupos de rock alternativos y distintos artistas, que muchas veces les cuesta conseguir un lugar a donde ir a tocar. “No podemos hacer más espectáculos en el anfiteatro. Censuraron a dos guitarra acústicas y sacaron al payaso de la entrada del parque, en Brasil y Defensa. Cuando los artistas callejeros van a otra parte del Lezama, aparece una denuncia de otro vecino, la comisaría toma la denuncia y los saca”, cuenta el delegado del Parque Lezama, Alejandro Julio Gerez.

Agrega que los espectáculos que organizan ahora, los realizan detrás de monumento a Pedro de Mendoza. “El conflicto empezó después de Cromañón. En algunos reclamos estamos de acuerdo. Por ejemplo, prestamos más atención a que los músicos no tiren los cables por el piso. Casi todos los fines de semana tocan grupos de tango y de folclore. Las bandas de rock ahora no pueden tocar por la potencia del sonido. Cuando organizamos un evento de expresión cultural, tenemos que estar en la incertidumbre de si se puede realizar o no”, agrega el delegado de Artezama.

Donde sí hay espectáculos es en El Playón de Parque Lezama. Los permisos los otorga la Dirección de Medio Ambiente y Espacios Públicos y los espectáculos los organiza la coordinación de Ferias y Paseos, que depende de la Dirección de Defensa del Consumidor del Gobierno de la Ciudad. Esta dirección organiza un circuito cultural en los espacios en donde en los últimos años se fueron reglamentando las ferias paralelas. En los últimos años consiguieron permisos para vender que dependen del área de la Dirección de Espacios y Paseos, feriantes que estaban ubicados en el Parque Centenario, en el Paseo El Retiro, en el parque Saavedra, en el Parque Avellaneda, en Costa Rica y Malabia, en Serrano y Honduras y en el Parque Lezama.

En el histórico parque de San Telmo, llegó a haber más de 800 personas vendiendo en la “feria de oportunidades” y actualmente hay más de 500. “Organizamos un circuito cultural con espectáculos en el Paseo El Retiro de Costanera Sur, en Villa Urquiza y en el Parque Lezama. La idea es difundir expresiones culturales en las cuales se escuchen las voces de músicos y distintos artistas. Los conjuntos tocan en El Playón y buscamos también gestionar espectáculos en el Anfiteatro. Cuando el 9 de abril tocaron Los Robertos, un show humilde y bien armado que se hizo de 16 a 17-30 hs., hubo una denuncia. El Anfiteatro es de 1914, no entendemos cómo es que no se puede utilizar. La idea es no molestar a la gente. La Ordenanza nos permite armar eventos de 15 a 19 hs. Los artistas traen su sonido, escenografía y vestuario. Nunca le dijimos a nadie que no puede laburar, o que si no podía estar en el Lezama era un problema suyo. Hay espectáculos a la gorra, de grupos de circo y elencos de teatro.

El primer y el tercer sábado de cada mes organizamos un Patio Folclórico de primer nivel de 15 a 19 hs. En febrero trajimos a la Orquesta Sinfónica de la Ciudad, queremos que vengan seguido. Armamos espectáculos de teatro, circo, títeres, folklore... Hay personas que lleva 30 años trabajando a la gorra, hay gente muy talentosa, como Los Cachobachi o el grupo Nómade. La idea es que los artistas de la zona se acerquen más, que haya una expresión del barrio”, cuenta Marcelo, quien trabaja en la organización de los eventos.

“Hacemos todo lo que tenemos que hacer: pedimos autorización en Espacios Públicos y Medio Ambiente, luego presentamos copia en la Comisaría 14, los espectáculos no se realizan en horarios en los que haya eventos de la Iglesia Ortodoxa Rusa y se hacen en horarios permitidos por Ordenanza. Igualmente nos hacen las cosas muy difíciles”, agrega.

“Estamos juntando firmas para que no cierren la cultura. Ahora tenemos prohibido tocar en el parque Lezama”, dice Diego Cardozo, profesor de percusión en la Escuela Integral de Arte de Freda Montaño, ubicada en Defensa 1464.

El derecho a la expresión se ve limitado por quienes dicen que el derecho de uno termina donde empieza el derecho de los demás, y entonces hacen denuncias impidiendo que se ejerzan los derechos de los otros. Quieren dormir la siesta, argumentan la necesidad de tener tranquilidad y descanso, y afirman que cuando se juntan grupos candomberos, deterioran el patrimonio del Lezama. Proponen que los vendedores de la “feria de oportunidades”, las murgas, las bandas y los artistas callejeros, estén en otro lugar y se vayan del Parque Lezama.

Si el Parque Lezama es público pertenece a todos. Hay intereses y derechos válidos de cada una de las partes en conflicto. Respetar el derecho de los otros es anteponer a la denuncia el diálogo, buscando acordar horarios para que la organización de actividades, tenga en cuenta a la diversidad de actores y la pluralidad de opiniones.

Llamar permanentemente a fiscales y policías buscando que repriman, censuren o impidan de todas las formas posibles, espectáculos en el parque, sea de los que lo utilizan para trabajar o bien para expresarse y divertirse, es una de las tantas muestras de autoritarismo e intolerancia vigentes.

 

Copyright © 2003