“En cualquier manzana de San Telmo escuchás bandas sonando”.

El guitarrista Aballay, del trío de rock La inundación, reflexiona en esta entrevista sobre la formación, la producción, la vocación de los músicos y las dificultades del under.

¿Qué pensás de la formación musical de los músicos nacionales? Hago referencia a esto porque los músicos de acá tienen que conciliar la dedicación al estudio y solventar sus gastos con el tiempo invertido en el trabajo. Esto -de alguna manera- absorbe parte del tiempo y las energías que muchos le quisieran dedicar.

 

En principio, la mayoría de los músicos en Argentina son independientes y no son los que se conocen. Son los que están trabajando todos los días y haciendo música. En cualquier manzana de San Telmo escuchás bandas sonando.

Es fundamental el estudio del músico, aunque sea que estudie por su cuenta, independiente y es todo un problema...yo llevo muchos años haciendo música, tengo 47 y estoy haciendo música desde los 20 cuando empecé a tocar en vivo.

Y he tenido cantidades de bandas, he hecho música para obras de teatro, he hecho de todo durante toda mi vida y además trabajo para comer porque tengo hijos y una vida como cualquier persona. Así que, lo que pienso es que el esfuerzo que tienen que hacer los músicos es estudiar, ya sea en formato académico o no porque es el sustento para que mejore la música que hay en el ambiente. Si se invierte tiempo en otras actividades de trabajo y eso implica que no se ponga el esfuerzo que demanda la formación musical y el nivel y no se evoluciona porque se apunta a algo sencillo, no va a evolucionar la música en el país con ese criterio.

 

¿Cómo ves el nivel en general de los músicos?

 

Mirá, a mí me parece que en Latinoamérica, en general, las músicas regionales están muy bien desarrolladas, porque, si hablamos del tango por ejemplo, no se desarrolla tan bien en otro lado como se desarrolla acá; ahora, me parece que si hablamos el lenguaje del pop-rock (con influencias inglesas, americanas, irlandesas, etc.)  no veo que esté muy desarrollado ni tiene la calidad en comparación a otros  lugares. Inglaterra es casi la cúspide que representa este estilo, pero, bueno, ellos no pueden igualar a los futbolistas de acá y nosotros quizás no podemos igualar a los compositores de canciones de allá...

Hay un buen nivel a pesar de todas las contras; de todas maneras, no hay una industria para que los músicos de las líneas más bajas que están saliendo, puedan solventar nada: o sea, esto acá es un gueto, un negocio cerrado que tiene empresas como única opción y que si no firmás ahí no salís en  ninguna parte, no te hacen notas en ningún lado; tenés que ir a lugares chicos porque ya es otro lenguaje, se pasa al ámbito de los músicos independientes.

Entonces eso hace que no vendas discos como para podes seguir trabajando y perfeccionándote. Es mucho más el tiempo que tenés que invertir en otro trabajo que el que invertís haciendo música. Todo el proceso que se hace para tener una producción independiente lleva muchas horas de trabajo, sumado a las horas de trabajo de estudio y de composición y eso se suma a un trabajo que hay que tener para poder llegar a fin de mes.

 

¿Cómo fue tu trayecto para adquirir conocimientos musicales?

 

Mi hermana era concertista de guitarra, crecí en un ámbito musical. Empecé por mi cuenta, leyendo, observando, tomaba apuntes de lo de mi hermana y sacaba cosas; digamos que mi formación musical es autodidacta porque yo soy arquitecto.

Y eso fue lo que más me construyó como músico en el tiempo. Tengo una manera de componer muy particular, no muy estándar. Hay que tener en mente las tonalidades y los arreglos de las partituras porque el arte y la capacidad creativa no se  cae por el estudio, es mentira eso, es una estupidez: un tipo muy creativo cuanto más estudia más creativo es y la gente que no tiene creatividad no la va a tener por más que estudie pero siempre levantar el nivel con el conocimiento supera todo.

He terminado dando clases de música, yo toco la guitarra, canto y hago canciones.

 

¿Qué es lo primordial que ponés en la balanza a la hora de armar una banda: el nivel musical, la calidad de persona, la experiencia o qué?

 

La inundación viene de hace 14-15 años y se va renovando la formación, van yendo y viniendo músicos. Generalmente ha sido lo que yo siento por una persona, o si lo veo tocar y me deslumbra...pero el tema de la amistad y la química entre las personas supera todo siempre, por más que a nivel profesional no tenga tanta técnica, llegás a una coordinación...De todas maneras, los músicos que tengo acá son espectaculares: el batero es percusionista y cantante de Karamelo Santo y el bajista (Pablo Martín) es un bajista excepcional, agarra el bajo y te vuela la cabeza, el sonido que tiene...

 

¿Cuál fue tu mejor experiencia dedicándote a la música?

 

Yo tenía una banda en Mendoza y recién en el 88' me vine para acá...y obviamente no es como acá que uno no es la persona del barrio: allá me conocían y tuve la experiencia de tocar en festivales de hasta 3000-4000 personas y eso no se si es tan importante para mí, por ahí he disfrutado más los momentos en donde he tocado por la relación con el público, generalmente en ambientes más íntimos.

Tocar en lugares chicos, que te puedan ver las caras y poder contar anécdotas o algo. También me gusta tocar sólo con la guitarra en algunos lugares y cantar.

Con la banda que tengo ahora, por ejemplo, disfruto mucho el ensayo porque me encanta cómo tocan estos tipos.

 

¿Cómo surge tu inspiración?

 

Son todas cosas vividas...o sea, por ahí una interpretación particular o no muy clara, no es descriptivo eso, pero todas cosas que siento que he vivido; ficción nada. Nunca compongo de la misma forma, hay veces que viene de una forma, otras veces de otra; por ahí paso meses casi sin hacer nada y después empiezo a componer como loco. No hay una forma precisa, siempre es diferente.

 

¿Qué siente un artista por su obra?

 

Con todas mis obras siento lo mismo: mucha relación. No tengo la suerte de ser un músico muy conocido entonces no estoy hartándome de tocar un mismo tema, jamás me ha pasado. Siempre he tocado poco cualquier tema que toque. Tengo mucho repertorio y entonces tengo una relación real con mis creaciones, porque nadie me impuso cómo tengo que trabajar y plasmo parte de mi vida y mis sentimientos.

Las canciones tienen distintos climas, una parte que te empuja para arriba y otra más reflexiva...

 

¿Qué tiene un artista que lo ubica en otro plano?

 

Yo hago sitios web, trabajo en un diario digital y encima estoy recibido de arquitecto. Lo que pasa es que una cosa es hacer un trabajo para ganar plata y otra cosa es hacer un trabajo que uno lo hace por el valor de ese trabajo.

Yo a las canciones no las hice para ver si vendía algo, porque ya casi ni vendo, o sea, vendo poco...entonces eso ya no me preocupa y a la edad que tengo menos. Tengo una carrera y tengo cantidad de discos hechos y el objetivo  era puramente el disco.

 

¿Qué pensás de las rivalidades y prejuicios entre bandas?

 

No participo en ninguna de esas cosas ni me interesa. Lo que me puede llegar  a molestar a mí de un tipo que se dedica a esto me puede llegar a molestar en cualquier disciplina: que haga las cosas por otro fin que no sea la cosa misma...o sea, el tipo que está fabricando vino y lo único que está haciendo es ver cómo va a ganar más guita y mejorar su empresa, la está cagando como en  el ambiente de la música...y el tipo que lo hace por amor al vino, valoro el tipo que hace las cosas y está enfocado en su trabajo, eso es admirable también en la música. En este momento hay cantidades de bandas que están desesperadas para ver cómo carajo hacen un hit para pegar en la radio para poder vivir tranquilos y no tener que trabajar en otra cosa; pero yo trabajo de otra forma.

 

¿Cuáles son tus desafíos y metas actuales como músico?

 

Seguir haciendo discos. Me interesaría mucho más levantarme a las 8-9 de la mañana y ponerme a tocar la guitarra, tomar mate y pensar nuevas canciones para el próximo disco que tener que ir a laburar hasta las cinco de la tarde, ir corriendo de acá para allá. Si viene alguien a ofrecerme un contrato y me pide que le ceda los derechos -como sucede-  la verdad que no transo con eso, porque puedo ganarme el pan muy mal pero puedo ganármelo con cualquier cosa, a mi hijo no le va a faltar comida pero mis derechos son míos.

 

¿Qué hay que cambiar en la forma de trabajo de los músicos under?

 

Pasa que el problema es de raíz. Cuando yo era un adolescente, la música que  escuchaba no se vendía en las disquerías ni se pasaba en la radio. La música que  escuchaba era música que se hacía acá, en Mendoza o en Europa, pero acá no la pasaban. Falta el interés por lo under,  si no te pasan por la radio no te escuchan. El problema es social, esa conciencia de que es bueno porque factura...eso es terrible, eso es lo que arruinó el país en todos los ámbitos. Creo que el legado post-menemista...no saber nada e ir a lo que vende (jaja) eso es la enfermedad, si se soluciona eso ya ese paso es muy importante porque se van a empezar a interesar por otros estratos sociales y mejora la calidad."Lo que no avanza se muere, lo que no crece está muerto".

 

Brenda Sttegui

 

 

Banda: La inundación

Estilo: Rock (trío acústico - canciones)

Influencias: canción

web: www.lainundacion.com

próximas fechas: marzo

trabajo discográfico actual: Del otro lado de la tela (5to disco de la banda)

Arte de tapa: Aballay

Mezcla y masterización: Sergio Paoletti en los estudios Orbital SD

Producción independiente

Integrantes: Aballay (guitarra y voz); Gody Corominas (batería-Karamelo Santo);

Pablo Martín (bajo); Charly González (guitarra)

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